La idea de este blog es, de alguna forma, la que quieran, dibujar, no la máquina entera, ni los engranajes aislados... sino intentar entrever las lógicas que los mueven.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Preciosas consignas existenciales 1
-Mientras no tome conciencia de sí, el hombre es lo que es, ese dasein, un ser-en-sí, sin libertad, funcionando armonicamente con el mundo. Es la respiración sin conciencia de ella.
-Sin embargo, cuando hay conciencia de sí, aparece la libertad (la disnea). Somos un ser-para-si, nos miramos desde fuera y eso nos condena a tener que elegir todo el tiempo segun la mirada que generemos sobre nosotros. Es la disarmonía ya que no hay nada determinado.
-El hombre está condenado a ser libre. Siempre es libre en la medida de su presente. El hombre es lo que hace de él con lo que hicieron de él (no es preciosa esta frase?).
-Tanto esa condena a la libertad como la certeza de la muerte producen angustia.
-No se puede huir de la libertad, aún no elegir es elegir. Pero lo intentamos, al menos para no angustiarnos. La forma en que lo hacemos es determinandonos por alguna temporalidad: Me pasó esto por eso soy así. Yo soy esto y esto es lo que soy (los estudiantes de psicología somos así). Mi destino es este y por eso soy así. Cualquiera de éstas posturas es "mala fé", autoengaño para no sentir angustia.
-La condena a ser libres nos hace pura posibilidad. El hombre es pura posibilidad y como pura posibilidad que és, cada acción que elija la hace por el mundo entero, porque si uno lo hace es posible que lo haga cualquiera. Puedo decir, voy a hacerme el loquito y votar a Lacalle, si igual los demás van a votar al Pepe, esa es un posibilidad que está en todos y en la medida que la realize, se hace elección real y posible para todos los seres humanos de la tierra.
-Cada acción de cada ser humano es posible en mi y por eso soy responsable de ella. Si me identifico con la mas bella de las acciones, igual me debo identificr con la más cruenta y hacerme responsable de ella. Es decir elegir. Si rehuyo esa responsabilidad entramos en la mala fe. Siempre soy responsable, a lo unico que puedo escapar (hasta por ahí) es la angustia.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Al mail lo que es del mail
DEbido a que esto es inevitable y que todos lo sabemos bien, lo que propongo por mi bien (y si quieren por el de uds), es que tengamos mucho cuidado en los mails que enviamos. Y además tengamos tambien mucho cuidado en la interpretaciones y dejar lugar a que el ruido esté distorisionando el mensaje. Como pienso que esto lo sabemos todos creo que no hay (satreanamente hablando) nada que justifique el envio de mails extremadamente confusos con mensajes contradictorios de uno a otro. Yo soy responsable de lo que interpreto... y soy el total responsable de lo que mando y de lo que de ahi se pueda desprender, porque soy conciente del nivel de ruido que genera el mail y de los rangos de complejidad que es capaz de soportar. Cualquier tipo de justificación al respecto es MALA FE (la mala fe de Sartre, es decir mentirse a si mismo, intentar huir de la responsibilidad que tenemos de nuestras acciones y elecciones).
Les agradezco mails humoristicos, información de reuniones, hasta publicidad electoral!!
Pero los detesto desde el fondo de mi corazón cuando los mails llevan un nivel de información tan determinantes para mi vida y tan complejo a la vez que no puedo apartar mi mente del tratar de dicernir cuanto nivel de claridad y cuanto ruido se produjo en ese mensaje de mierda.
Pero como en realidad eso sucede porque los quiero y por eso la procupación que me genera, les pido que dejen para el mail lo que es del mail y hablemos como seres humanos de verdad lo que nos corresponde hablar... porque... ¿quien sabe si es Javier quien escribió esto?
jueves, 5 de noviembre de 2009
Sobre la libertad
Para poder hablar de las situaciones de violencia de una forma un poco más transparente a mi manera de ver es necesario sacar el tema de la muerte del medio. La muerte no forma parte de ninguna situación, es un efecto, una eventualidad. Todos estamos dispuestos a morir al realizar determinadas acciones o al encontrarnos en determinadas situaciones y es porque no consideramos la muerte como parte de la situación sino como algo que puede pasar y sobre lo que no tenemos dominio. Yo elijo salir a la calle, yo elijo cruzar con roja, yo elijo entrar a “ese” barrio, yo elijo robar ese banco, yo elijo hacer un piquete, pero son todas acciones que pueden terminar en mi muerte, algunas de manera más clara, otras más difícilmente visualizables. Está clarísimo que no todo depende de mí. Pero aún en las situaciones más claramente elegidas por mí, la muerte es una posibilidad hacia donde desemboque la situación. Una posibilidad que no es mía, dentro del sujeto de posibilidades que soy, la muerte no es una de ellas, sí lo es la acción que me lleva a la muerte (por ejemplo la acción del suicidio que no termina necesariamente en la muerte). Cuando me muero no hay salida porque no hay de donde salir. No hay situación de ningún tipo, caput, se acabó. Acá que cada quien crea lo que quiera (reencarnación, paraíso, la nada, etc.).
¿Despolitizado?
Es la postura más política que mi cabeza se puede imaginar. No puedo imaginar argumento más político que decir que aún en las situaciones más jodidas en las que me pueda encontrar siempre hay, en alguna medida, por más pequeña que sea, algo sobre lo que puedo elegir. Que esa elección está condicionada por mi situación no hay ninguna duda, pero la elección está ahí y es lo único bajo lo que puedo generar una salida. Claro, en el caso de la tortura no puedo pretender que me liberen y vuelva a casa como si no hubiera pasado nada. La elección siempre está condicionada, pero está.
La locura. “La elección no es consciente”. Mmm… ¿Qué significa? ¿Qué no es mía? ¿Si no es mía de quién es? ¿Cómo entendemos el inconsciente? El inconsciente produce la realidad bajo la que vivimos, pero eso es así todo el tiempo y todo el tiempo estamos bajo situaciones producidas inconscientemente… ¿eso las invalida? No creo que sea así porque lo producido por el inconsciente es tan nuestro como lo producido conscientemente. Nunca dejamos de ser nosotros. La locura es una opción tan válida como cualquier otra. No sé qué hubiera pasado con Mujica si no se hubiera puesto a hablar con las hormigas, ni con Engler si no hubiera pensado que le escuchaban los pensamientos y por eso su intento de controlarlos. Se lo que pasó, alguno no salió de esa locura, pero Mujica es candidato a presidente y Engler médico neurólogo nominado al nobel de medicina. ¿Podrían haber muerto? Sí, claro. Pero eso no era parte de las posibilidades que tenían, la locura sí. ¿Cómo no va a ser una postura política decirte que siempre tenés en alguna medida (aunque sea muy pequeña) libertad? Y… ¿Cómo mido la mucha o poca libertad? ¿Cuál es mi punto de referencia para la libertad optima? ¡Claro que es una postura política! Lo que no es, es correcta. ¿Desde cuándo seguimos posturas políticamente correctas? Perdón, pero yo vengo re quemado de un taller de dictadura donde me re curtieron a posturas políticamente correctas que lo único que hicieron es invisibilizar casi totalmente todas las situaciones que veíamos. Yo puedo aceptar las reglas del juego y jugar al bueno y al malo, pero ahí no estoy siendo político, estoy alcahueteando para salvar el curso. Entonces mi postura es, yo soy parte de este taller, tengo una postura, hay cosas que pasan por mí y soy responsable de que esas cosas que pasan influyan o no en el taller. No puedo, me niego a pensar en la correctitud o no de lo que digo, prefiero pensar en que diga lo que diga contribuyo a la construcción de algo que quizás no sea lo que se espera la docente que proyectó el curso… pero eso a mí no me preocupa. Al fin y al cabo los efectos se producen después de un encuentro y no antes… ¿no?
domingo, 11 de octubre de 2009
Sobre el congreso de extensión
Los que participamos del congreso tuvimos la suerte de presenciar una fuerte, fuerte impronta de los movimientos sociales de varios países de Latinoamérica. Acostumbrado a los servicios de psicología, donde el estudiante los toma más como una instancia de formación individual, me sorprendió ver que la mayoría de los trabajos de extensión presentados tenían como objetivo el trabajo articulado con los movimientos sociales, con las comunidades, con los barrios. Así hablaron trabajadores sociales, educadores populares, psicólogos sociales, campesinos bolivianos, obreros argentinos, estudiantes en extensión de Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, Uruguay, gremialistas uruguayos, representantes de movimientos de lucha por la tierra, de gente que trabaja por la soberanía alimentaria. Tuve la oportunidad de escuchar al profesor Villasante de la Universidad Complutense de Madrid y al uruguayo Raul Zibechi haciendo una descripción detallada y fiel de muchísimas cosas que vivimos a diario, tanto en las discusiones grupales como en el trabajo de campo. También de escuchar a Chomsky decir un montón de cosas que ya sabemos, criticar a Norteamérica porque no le da bola a Sudamérica y enseguida irse porque tenía otra cosa que hacer. Lamentablemente me perdí a Moffat, pero no así al “pastor” Jara que dio una misa magistral en el Plaza, aunque después me sorprendió con un emotivísimo homenaje a Rebellato, de quien era amigo personal.
La declaración final del congreso a cargo de Tommasino fue, al menos para mí, la marca necesaria para que, todo lo que sucedió en la semana y que todos lo veíamos como algo distinto, fuera realmente algo distinto. Cosas como “de aquí en más siempre los movimientos sociales en los congresos de extensión” o “queremos una Universidad sin puertas ni ventanas, ni paredes” o repudiar las intromisiones militares norteamericanas y los golpes de estado en sudamerica, son señales. Seré un iluso o será solo mi impresión, pero yo noto algo nuevo, o no tan nuevo, lo novedoso es verlo dentro del ámbito universitario. Escuchar hablar de ética libertaria, de neoliberalismo, de gobiernos populistas, gestionistas, ciudadanistas, de compromiso político… me hace sentir que no fue un congreso más. Repito, quizás me falten congresos.
Hoy siento que hay una puerta abierta, que hay un lugar dentro de la Universidad que me dice que no se debe (como yo creía) al Estado, sino que se debe a su pueblo. Y eso me anima muchísimo. (Aclaro: Es cierto que la universidad fue fundada bajo las premisas de devolver a la sociedad la formación que la sociedad bancó, sin embargo, y esto se explicitó en el congreso, la devolución que se hacía tenía otro sentido. Era devolver las enseñanzas adquiridas, lo que comunmente llamamos devolución después de un trabajo donde la comunidad fue literalmente "usada" por los universitarios. Lo que yo creo que es nuevo es: 1) el sentido que se le da a la extensión 2) el carácter "concreto" del discurso que deja poco lugar a interpretaciones radicalmente diferentes, como ha pasado hasta ahora con los fines de la Universidad)
Yo les dije, los astros se están alineando de alguna forma… son muchas cosas juntas para que sean casualidad :)
sábado, 26 de septiembre de 2009
nuevo punto de relajación
Educación de príncipe.
Los cronopios no tienen casi nunca hijos, pero si los tienen pierden la cabeza y ocurren cosas extraordinarias. Por ejemplo, un cronopio tiene un hijo, y en seguida lo invade y maravilla y está seguro de que su hijo es el pararrayos de la hermosura y que por sus venas corre la química completa con aquí y allá islas llenas de bellas artes y poesía y urbanismo. Entonces este cronopio no puede ver a su hijo sin inclinarse profundamente ante él y decirle palabras de respetuoso homenaje.
El hijo, como es natural, lo odia minuciosamente. Cuando entra en la edad escolar, su padre lo inscribe en primero inferior y el niño está contento entre otros pequeños cronopios, famas y esperanzas. Pero se va desmejorando a medida que se acerca el mediodía, porque sabe que a la salida lo estará esperando su padre, quien al verlo levantará las manos y dirá diversas cosas, a saber:
- Buenas salenas cronopio cronopio, el más bueno y más crecido y más arrebolado, el más prolijo y más respetuoso y más aplicado de los hijos!
Con lo cual los famas y las esperanzas junior se retuercen de risa en el cordón de la vereda, y el pequeño cronopio odia empecinadamente a su padre y acabará siempre por hacerle una mala jugada entre la primera comunión y el servicio militar. Pero los cronopios no sufren demasiado con eso, porque también ellos odiaban a sus padres, y hasta parecería que ese odio es otro nombre de la libertad o del vasto mundo.
cita: Cortázar, J., (2000) Historias de cronopios y de famas, Bs. As.: Punto de lectura, Págs. 156 y 157.
(llegado el momento háganme acuerdo de que también mate a Cortázar, todavía no).
domingo, 20 de septiembre de 2009
Sobre fantasmas e instituciones
"El fantasma de grupo" es "inseparable de las articulaciones 'simbólicas' que definen un campo social en tanto que real, mientras que el fantasma individual" vuelca "el conjunto de este campo sobre datos 'imaginarios'. Si prolongamos esta primera distinción vemos que el propio fantasma individual está enchufado en el campo social existente, pero lo capta bajo cualidades imaginarias que le confieren una especie de trascendencia o inmortalidad al abrigo de las cuales el individuo, el yo, desempeña su seudo-destino: qué importa que yo muere, dice el general, si el ejercito es inmortal. La dimensión imaginaria del fantasma individual posee una importancia decisiva sobre la pulsion de muerte, por lo que la inmortalidad conferida al orden social existente implica en el yo todas las catexis de represión, los fenómenos de identificación, de 'superyoización' y de castración, todas las resignaciones deseos (convertirse en general, convertirse en un bajo, medio o alto cuadro), comprendida en ellas la resignación de morir al servicio de este orden, mientras que la misma pulsión es proyectada hacia el exterior y volcada hacia los otros (¡muerte al extranjero, a los que no pertenecen a nuestro grupo!). El polo revolucionario del fantasma de grupo aparece, al contrario, en el poder vivir las propias instituciones como mortales, en el poder destruirlas o cambiarlas segun las articulaciones del deseo y del campo social al convertir la pulsión de muerte en una verdadera creatividad institucional"
Deleuze, Guattari. Antiedipo. Cap. II. "Psicoanalisis y familiarismo" "Tres textos de Freud" (Altamente recomendable!!!)
miércoles, 16 de septiembre de 2009
"Silencio" desde Perú
Silencio
cuando llamando a la suerte, no comparece en ese momento
en silencio, solo
recogiendo platos rotos, va mi compare de puerto en puerto
en silencio, solo en silenciobarquito velero, barquito velero!!!
Mentira, todo es mentira
los sueños y las ilusiones sin timón hacia la deriva
susurran callaítas, mares, cielos y ríos
tierras lejanas, madres y niñas
testigos de un tiempo, de tanto odio y tanta injusticia.
Miraba las estrellas una noche de verano
Buscando la ternura, que tuvo y no volverá.
Juguete de papel desvanecía en sus manos
Inocencia que tuvo y no volverá.
Quien entiende
lo que es la vida y la muerte
los momentos aparentes que nos tocan de vivir
Quien entiendelas apariencias engañan al más noble
amor y odio se confunden
tormenta y agua que va, que va y al mar¡¡¡
quien entiende!!!
Sabéndolo tó de tó,recoger la noche clara que la ternura fraguó
No busques la noche oscura por oscuro callejón
no la esperes, llega sola...
Miraba las estrellas y no veía ná.....
Más que puntitos luminosos en un mundo nublao....
Reflejo de galaxias en un cielo gris....
Espera los colores que están por venir....
Miraba las estrellas una noche de verano
Buscando la ternura, que tuvo y no volverá.
Juguete de papel desvanecía en sus manos
Inocencia que tuvo y no volverá.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Una nuve manera de utilizar esta herramienta
miércoles, 26 de agosto de 2009
¿Hacia el CPD? (Pensando en voz alta)
Por todo esto el CPD... que puede ser RPA, CPS, CPA, RPS, etc.
Ahora seguiría así: ¿Centro? ¿Por qué centro y no red, u otra cosa? ¿Derechos? mmmm... Derechos despierta resistencias. A mi me gusta porque lo interpreto como me da la gana y queda bien para el afuera... es decir concilia lo vertical con lo horizontal pichoniano. Autonomía me gusta... pero se ve que lo repetí tanto que me cansó, además no se si es tan comprador como "derechos"...
Ya lo comenté pero lo repito, propuso Johnny que le tiremos ideas a Pablo, le damos un librito de Baudrillard, lo encerramos en un cuarto y ahi sale un buen nombre seguro.
viernes, 21 de agosto de 2009
Acertijo...
¿eh? ¿cómo? ¿qué pasó aquí?
escriban las soluciones como comentarios. El lunes cuelgo la solución y el por qué del ejercicio.
jueves, 20 de agosto de 2009
Reflexión del segundo taller sobre VD
domingo, 16 de agosto de 2009
Para seguir pensando la violencia: Janine Puget.
Si bien no estuve en la charla sobre violencia realizada en el CCZ9, comprendo los planteos de Jhonny. Muchas veces al hablar de estos temas se desata una “guerra de los sexos”, y no creo que esté mal, ya que es necesario plantarse firmemente en un tema altamente político como lo es la relación de poder entre mujeres y hombres. No es una situación particular y concreta la que se quiere modificar, sino que es histórica y estructural. El trabajo por ende es inmenso, y es necesario ser radical. Pero a la hora de pensar el tema la postura radical debe ceder ante la complejidad inherente a este tipo de situaciones. El hombre violento también atraviesa y ha atravesado procesos que lo constituyen como tal. Los mismos procesos que de encontrarlo en la posición contraria, lo llevarían a callar o a no percibirla. Culpabilizarlo sin más, invisibiliza estos procesos y no ayuda a transformar un problema profundamente histórico y social. El dualismo víctima-victimario no parece ser adecuado para pensar sobre un tema que es por definición relacional.
¿Cuál es la forma adecuada de pensar el problema? No lo sé, pero creo que este grupo viene trabajando en pro de la utopía de “lo adecuado”. Ofrezco los aportes de Janine Puget, los cuales me parecen interesantes para ir rompiendo, desde un lugar teórico al menos, esa dicotomía víctima-victimario.
Janine Puget (1) propone, una perspectiva situacional de los fenómenos de crueldad que nos pueden ayudar a pensar otras aristas en torno a la violencia familiar.
Puget trata el tema de la crueldad, partiendo de la concepción de lo humano. Dicha autora plantea que lo humano no es una cualidad con la que venimos al mundo, sino que es algo a construir. Subraya el hecho de que la humanidad se va a construir siempre en referencia a otro, poniendo especial énfasis en el vínculo y en el lenguaje, como atributo imprescindible y definitorio para la construcción de esta humanidad. Vale aclarar que el lenguaje implica, en este planteo, no solamente un código común, sino también a la memoria, al pensamiento, la capacidad de predicción, de interrogarse y de elegir.
Al decir que la humanidad es un atributo a alcanzarse, a obtenerse y a construirse, también estamos incluyendo la posibilidad de que se pierda, de que se nos arrebate. Aquí Puget hace una distinción entre lo que sería lo no-humano, como algo que todavía no ha alcanzado la categoría de humanidad; lo inhumanizado, que refiere a algo faltante; y finalmente, lo des-humanizado, que tiene que ver justamente con el ser desposeído de esta cualidad humana.
Des-humanizar implica que hay un otro que mediante una práctica o una acción, destituye de humanidad a alguien. En este punto tiene cabida la pregunta de si es necesariamente inhumano aquel que arrebata la humanidad de alguien. Pregunta que se retomará más adelante.
La violencia doméstica es un acto cruel, si seguimos la definición de Puget cuando dice que "el acto es cruel porque encuentra al otro sin recursos para hacer algo, sea pensar-asimilar-protegerse, al ser tocado-atacado en uno de los aspectos esenciales de su ser”(2). En este sentido, en la dinámica de la violencia nos podríamos preguntar, ¿la persona violentada, tiene los recursos necesarios como para asimilar la situación que está transitando?, ¿de qué recursos estamos hablando?, ¿es posible que pueda defenderse?, ¿en qué aspectos esenciales de su ser son tocados cuando alguien está realizando un abuso de poder sobre él o ella?
Al intentar buscar respuestas para estas preguntas, podemos pensar en varias cuestiones. Si buscamos “recurso” en el diccionario de
¿Pero de qué elementos estamos hablando? Pensándolo desde una perspectiva intrapsíquica, podríamos hablar de recursos yoicos, que siguiendo a García Badaracco (4), no estaríamos remitiendo, con este concepto, a las funciones del yo, sino a los aspectos maduros, sanos, que permiten un buen desarrollo del self y que son esenciales en la consideración de la salud mental de una persona.
Pero donde Puget introduce una novedad es en el hecho de considerar la dinámica del acto cruel, rescatando el elemento situacional e introduciendo la idea de escena. Según la mencionada autora, un acto cruel “conlleva un imposible en cualquier momento, como una producción que excede la situación, acarreando una brusca destitución-expulsión de quienes ocupan la escena"(5). Esta destitución de la escena tiene que ver con el hecho de no poder dar cuenta de la misma, a través del lenguaje, que es lo que le da la cualidad humana al hombre.
En el marco de estas consideraciones, la violencia familiar en su dinámica, provoca que se pierda el atributo de humanidad, por ese exceso, por esa incapacidad del otro de recibir lo que está recibiendo (“digerir, pensar, hacer”). Pero como se rescata lo dinámico de la situación, Puget nos convoca pensar sobre la humanidad en aquel que comete el acto cruel, en este caso, el/la violento/a. Seguimos a la autora cuando subraya el hecho de que "si el otro cruel no puede hablar de su crueldad es porque también queda despojado de su condición de humanidad"(6). Dada la sociedad patriarcal, la construcción del género y la característica transgeneracional de la violencia doméstica, cuáles son las posibilidades de enunciabilidad de estos procesos.
Tomando estos partes recapitulamos: la violencia es un acto cruel que deshumaniza, en el sentido de que destituye a aquellos que ocupan la escena, los deja por fuera del lenguaje, excede, desborda la posibilidad de “digerir, pensar, hacer”. El acto cruel también deshumaniza al que comete el acto cruel, tomando a esta situación como una cuestión dinámica, relacional, situacional.
¿De qué se trata entonces? ¿Qué sucede cuando se deshumaniza a las personas? ¿Qué pasa con esta escena de la cual no se puede dar cuenta? Pensemos en ese velo de silencio que cubre muchas veces las situaciones de violencia, pensemos en la atmósfera de secretismo, en la culpa y los sentimientos ambivalentes que se guardan en relación a este tipo de historias, a veces durante meses o años.
Puget señala: “No se trata de recuperar humanidad sino de adquirir una nueva. Ello requiere otra escena. Y el reconocimiento de que en ella no se es el mismo que en la anterior. Desde esta otra escena se podrá hablar-testimoniar del acto cruel.”(7). En la violencia familiar no se trata de “rescatar” únicamente a quien es violentado (manejándose desde una visión que implique las categorías víctima-victimario) y de intentar cuidarla/o, ayudarla/o, o incluso “curarla/o”, sino que lo que habría que rescatar es lo relacional de este tipo de situaciones, lo que implica a las relaciones, a las dinámicas, y en ese punto, nunca se puede dejar de lado al que ejerce el acto cruel, a quien violenta, ya que éste forma parte de esa dinámica y en él/ella también se da el proceso de deshumanización. La escena de la cual habrá que poder dar cuenta la/o incluye, él/ella es parte de, y por lo tanto, es ineludible en la posibilidad de construir una nueva escena.
[1] Puget, J. (2002), La crueldad y algo más, Revista de
[2] Ibíd. Pág. 129.
[3] RAE. Consulta en línea: www.rae.es
[4] García Badaracco, J. (2006), Virtualidad Sana, En: Una nueva manera de pensar la mente y la salud mental. (SL/SE)
[5] Puget, J. (2002), La crueldad y algo más, Revista de
[6] Ibíd. Pág. 130.
[7] Ibíd. Pag. 130.
viernes, 14 de agosto de 2009
Prácticas discursivas y violencias interpretativas.
Quería compartir algunas de las impresiones que me generó la capacitación de nombre “Entendiendo mejor la violencia domestica.” Que realizaba la Comuna Mujer en el CCZ9.
A la hora de plantear el problema surgió, de manera natural, la violencia ejercida desde el hombre hacia la mujer. A la hora de hablar de violencia domestica se hizo referencia a estas situaciones exclusivamente. Hubo gente que planteó que dentro de este mismo campo (violencia domestica) se ejercía también violencias transgeneracionales, mas a nivel familiar. Fue en ese momento en el cual se hizo la aclaración de que la capacitación tenía una perspectiva de género y que, sin desconocer que aquello también configuraba una forma de violencia domestica, se iban a limitar al género.
Hasta acá todo bien ahora, a la hora de analizar la problemática en torno al género se conformaba un invisible discursivo: cualquier tipo de violencia sistemática ejercida desde la mujer hacia el hombre. Ni siquiera se vio su falta. Al momento de marcarlo se abrió un interesante debate y se despertaron diferentes pasiones.
Se nos dijo que a nivel de las estadísticas el 98% de las denuncias realizadas eran de mujeres violentadas (lo que refiere, a mi entender, a un tipo particular de violencia denunciable) pero que era concebido como una lectura casi total de la realidad. Es decir, aquí el discurso científico una vez mas se alza como criterio de veracidad en si mismo: “las estadísticas dicen” conforman una verdad. La existencia de una violencia psicológica prolongada no fue tomada como dato ya que estas denuncias implicaban el maltrato físico.
Una y otra vez se habló del machismo social que sostiene y da sentido a estas prácticas de violencia domestica (en su versión “acotada”, tuerta a mi manera de ver) que se trata de una problemática de estructura social y no tanto de la persona en sí. Se afirmaba que el discurso machista sostiene en gran medida este fenómeno. Una vez mas aparece un invisible discursivo en donde se deja de ver que estas mismas lógicas son las que penalizan de una manera concreta ciertas practicas mientras que otras no son concebidas como tales por mas que exista un marco legal asexuado que se pudiera aplicar en ambas direcciones y que esto se relaciona directamente con las estadísticas y las denuncias. No se vio que no se veía una forma de violencia un poco menos tangible (psicológica) que por efecto de esa misma concepción de genero llevaba a los hombres, por ejemplo a no denunciar. Mas aún, a no considerarlo un problema ni un abuso. No podrían.
En este acto se practico un tipo de violencia discursiva que borra, invisibiliza una forma específica de violencia domestica. Sostenido por una concepción del poder masculino frente al femenino del que querían desprenderse. Se afirmo que “El problema de la violencia domestica es un problema de los hombres que afecta a las mujeres”, se buscaba un CULPABLE pero que en su enunciación negaba el discurso de una problemática socialmente generada afirmando que la responsabilidad de todo tipo de violencia domestica la tenía EL hombre, malvado, superpoderoso, dejando entrever una perspectiva de género muy direccionada y no en su sentido amplio.
Ahora, con todas estas salvedades, vale la pena rescatar un esfuerzo que tiene por objetivo formar redes entre los diferentes actores zonales frente al abordaje de esta problemática.
lunes, 10 de agosto de 2009
Un punto de relajación.
Los alumnos de sexto grado, en una escuela de Montevideo, habían organizado un concurso de novelas.
Todos participaron.
Los jurados éramos tres. El maestro Oscar, puños raídos, sueldo de fakir, más una alumna, representante de los autores, y yo.
En la ceremonia de premiación, se prohibió la entrada de los padres y demás adultos. Los jurados dimos lectura al acta, que destacaba los méritos de cada uno de los trabajos. El concurso fue ganado por todos, y APRA cada premiado hubo una ovación, una lluvia de serpentinas y una medallita donada por el joyero del barrio.
Después, el maestro Oscar me dijo:
–nos sentimos tan unidos, que me dan ganas de dejarlos a todos repetidores.
Y una de las alumnas, que había venido a la capital desde un pueblo perdido en el campo, se quedó charlando conmigo. Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y riendo me explicó que el problema era que ahora no se podía callar. Y me dijo que quería al maestro, lo quería muuuucho, porque él le había enseñado a perder el miedo de equivocarse.
Eduardo Galeano
Bocas del Tiempo
viernes, 7 de agosto de 2009
¿Qué derechos?
lunes, 3 de agosto de 2009
Primeros pasos: ¿Transformación de que o quien?
Termino con lo que Rebellato llama “intencionalidad política”. Es lo que hablaba más arriba. Tiene que haber una intencionalidad política de verdadera transformación, “transformación de la actual sociedad en el sentido de una sociedad sin dominación ni exclusión, donde los sujetos encuentren satisfacción a sus necesidades reales; nos referimos a un proceso que desarrolle el protagonismo de los sujetos populares, su capacidad de saber y de poder”.Creo que lo importante entonces en esta etapa es ver como logramos que los vecinos de Punta de Rieles sean protagonistas de su propia vida, como logramos hacer consciente el poder que siempre tuvieron, como hacemos para convencernos todos que entre todos se pueden lograr cosas que nunca se lograron… ¿Se pueden lograr cosas nunca vistas? No sé, habrá que ver no?
Nota2: ¡Qué ojo hay que tener!!! Adriana, muy rápida ella, me hizo ver que al final hablaba de concientizar, hacer ver, hacer que la gente bla bla bla, cayendo en la misma lógica que de alguna forma intentamos derribar... y bueno, tendré que trabajarlo no?
viernes, 24 de julio de 2009
Una puntita sobre los niños violentos.
Corea y Lewkowics hablan de los nuevos atributos de los niños de la posmodernidad. Tanto
Cita:
Loureiro Malán, Rosa, Lo que pasa en casa: de la violencia que no se habla, Montevideo, Psicolibros, 2003. Págs. 61 y 62.
“Cómo se puede aprender a ser violento.
En familias donde se asume y practica un tipo de ideología tradicionalista – como la denominada de tipo patriarcal – el símbolo de autoridad paterna será portador del poder y los hijos carecerán del factor modulador de cualidades como la empatía o el respeto al otro.
Durante la infancia, la progresiva internalización de normas de conducta en el niño, se canaliza a partir de la configuración de pautas de educación que son capaces de transmitir por diferentes vías padre y madre en primera instancia y otros agentes de socialización como la escuela, los compañeros de la misma edad o la televisión, en un plano adicional. Diversos mecanismos de aprendizaje tienen influencia en este proceso, desde las asociaciones más simples adquiridas por observación o modelado de la figura adulta, hasta los más complejos sistemas de reforzamiento y castigo instrumentales para el mantenimiento de las conductas. A través de ellos, el niño aprende cuáles son las conductas que otros, fundamentalmente sus figuras de referencia, - su padre por ejemplo – utilizan para afrontar situaciones y problemas. En escenarios dominados por agresiones sistemáticas del padre hacia la madre, el niño aprende, sobre todo, que la violencia es una vía válida de relación con el entorno, de solución de conflictos y de consecución de objetivos.
El padre agresor expone constantemente a su hijo a escenarios de violencia ante los que el niño comienza de forma adaptativa a manifestar habituación frente a la percepción del dolor, de manera que cada vez empatiza menos con la persona agredida – su madre – y copia modelos de conducta que practicará con compañeros y compañeras de juegos, primero, y con su madre, después.
En paralelo a la conducta modelada y a las emociones deformadas, el comportamiento violento de la figura de referencia paterna o la permisividad educativa en la utilización de la agresión como medio de afrontamiento sugerirán al niño una determinada imagen de la persona agredida, de la mujer. El joven asumirá una configuración de ideas distorsionadas sobre las relaciones afectivas y de familia, y sobre los roles interpersonal y social hacia la mujer, que serán resistentes al cambio y servirán de esquema de justificación mental para racionalizar y respaldar su comportamiento violento. Estas estructuras mentales, fortalecidas tras cada agresión, se traducen en actitudes que orientan la acción, e incluirán mecanismos específicos de deshumanización de la víctima de la violencia y de autoexoneración de responsabilidad en el agresor. De esta manera, conducta, emociones y esquemas mentales son transferidos intergeneracionalmente a los hijos de agresores domésticos, convirtiendo a la cifra actual de niños violentos con sus madres en un porcentaje importante de los maltratadotes de las estadísticas del mañana […]”
Nota: todo el texto tiene un carácter que a mi gusto es demasiado determinista, privándolo de complejidad; por ejemplo, el niño no tiene por qué ser violento con los compañeros y con la madre, quizá no siempre se repitan las mismas conductas en los diversos ámbitos; la imagen física de las instituciones, los establecimientos, también juegan su papel. Igualmente me parece un aporte interesante para pensar la realidad a la que nos enfrentamos.
El accionar ético frente a la violencia institucional
El encuentro no es un proceso, el encuentro es un instante y la relación es una sucesión de infinitos instantes y cada uno de ellos puede durar una eternidad, o eso qusieramos, pada poder relfexionarlos, sopesar afecciones y acciones... Porque esa cosa tan simple a primera vista como lo es el encuentro, se encuentra atravesada por múltiples dimensiones estratificadas. Cualquier movimiento que se produzca las hace crujir, resquebrajarse... y ahi aparecen los albañiles institucionales con su balde de arena y portland para echarnoslo por arriba y decirnos "eso no se hace! eso no se hace!" con cada cucharada de material. El objetivo? Soldar rajaduras. Los efectos? Endurecernos bajo un baño institucional. La técnica? La violencia, la violencia que nos inhabilita la reflexión necesaria ante un encuentro donde en cada instante se juega la relación entera.
No subestimemos la violencia, la violencia no avisa que va a actuar, sino no cumpliría su objetivo. La violencia aparece cuando menos la esperamos y si no pensamos siquiera que puede llegar a sucederse, nos va a alejar tanto de nuestras afecciones que la potencia la vamos a tener que ir a buscar al segundo subsuelo.
¿Hablo de ponernos a la defensiva? No. Estar a la defensiva es quedar inmóvil, cuando uno se defiende no pude actuar. Gasta todas sus energías en la defensa y el objetivo de utilizar la violencia se cumple de esta forma.
Todavía no encontré la fórmula perfecta para que una situación violenta no inhabilite la capacidad de acción. Lo importante, creo, es saber que en un encuentro se juega la relación y que debemos pensar estas cosas para que lo primero en lo que pensemos cuando entramos en una situación violenta es "¿Qué debemos hacer para que la relación no se descomponga? ¿Qué es lo primero?". De cualquier manera no estan simple tampoco. Hay muchas relaciones que se pueden jugar en un encuentro y a diferentes niveles hay que pensar en todas ellas. ¡Qué complicado!
Autonomía vs. Independencia
José Luis Rebellato - Etica de la autonomía