viernes, 7 de agosto de 2009

¿Qué derechos?

Derechos me remite directamente a una legislatura, a un código, a una legalidad... Bien... Cuando hablamos de promover derechos ¿Hablamos de esos derechos? ¿De promover el conocimiento de todos los caminos dentro de los códigos para que la comunidad pueda actuar en ese marco? Es una alternativa... Pero ayer se habló de otro tipo de derecho, de un derecho más original, si se quiere. Del derecho de todo ser humano a desarrollar en todo su potencial sus afecciones. Esto conlleva varias reflexiones, de las cuales algunas se discutieron ayer, y mi intención es traerlas a esta nota. (Sientanse libres de editar esta entrada y agregarle cosas, si quieren con distintos colores para marcar lo agregado) Creo que no cabe duda que cuando hablamos de afecciones y potencia, nos referimos a esos términos desde las definiciones de Spinoza, por lo tanto no cabe en este sentido hablar de código o legalidad, ya que estos serán unicamente un instrumento más de trabajo. Son en gran parte información necesaria en algunas ocasiones para poder potenciar las acciones sin ir contra las afecciones.
¿Afecciones individuales? Nunca las afecciones remiten a acciones totalmente individuales porque los efectos siempre los recibe la comunidad. Este es un tema que no salió ayer y me quedó sonando a la mejor justificación neoliberal para dejar todo en manos de los individuos como sujetos que nada tienen que ver con los que los rodea y por eso toda acción es posible porque de esa manera la comunidad se autorregula. Esto es una de las cosas que se deberían trabajar cuando hablamos de promoción de derechos, que las acciones descomponen y componen relaciones.
Sin embargo un tema que sí se trató es el de nuestras propias afecciones... ¿Hasta donde estamos dispuestos a llegar en esto de promover el derecho a actuar? Creo que ahí es donde entran nuestras afecciones y que en cada situación vamos a estar jugando con estas variables.
Por último volvería sobre la publicación anterior e intentaría relacionarla con ésto. Siento que es muy importante seguir pensando sobre nuestra propia situación, sobre nuestra potencia y nuestras afecciones. Si esquivamos esto mañana podemos meternos en un gran problema cuando nos demos cuenta que teníamos diferentes ideas sobre lo que entendíamos sobre promover derechos. Los códigos son importantes pero las acciones humanas son capaces de trascender ampliamentea los códigos. ¿Estamos dispuestos nosotros a acompañar esas acciones? Por otro lado... ¿Nosotros potenciamos a la comunidad? La comunidad puede potenciarse en relación con nosotros (o despotenciarse). Entonces allí creo ver claramente nuestra tarea y por ese lado potenciarnos nosotros también.
También hablamos sobre la metodología ayer, pero quedará para más adelante o que otro se anime y lo desarrolle.

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