jueves, 20 de agosto de 2009

Reflexión del segundo taller sobre VD

¿Cómo cambiar la lógica que legitima la diferencia de genero y que a la vez sirve de base para la violencia doméstica si reproducimos esta misma lógica al enunciar que la forma de vincularse no se construye desde el mismo vínculo sino que la produce el hombre y sobre eso no hay nada que hacer más que "salvar" a la mujer? Cómo si la mujer no pudiera hacer nada más que esperar ser salvada. Creo que ni desde el mismo taller se piensa ya de esta forma (ya que se están buscando las condiciones para que la mujer tome la decisión de romper ese vinculo, o sea que algo de poder tenía), pero cualquier indicio de salirse del discurso "politicamente correcto" es tildado de "peligroso". A mi entender, esa posición es realmente peligrosa.

1 comentario:

andrés dijo...

la violencia doméstica como tema de estudio, problematización e intervención es relativamente nuevo. Las personas con quienes estuvimos intercambiando hace ya varios años que viene construyendo el problema, es de esperar que comiencen a aparecer visiones nuevas que lo complejicen, aquí surgen resistencias ante un enfoque que haga virar el curso de cómo es que viene dándose dicha construcción. Más en un tema tan plítico como este. No somos enemigos, claro está, o debería estarlo. No somos "peligrosos" en tanto vamos por la misma causa. Pero, me atrevo a decir que la charla de ayer fue sobre "la mujer violentada", no sobre "violencia doméstica", y el problema de esta no distinción quedó claro cuando se percibió la naturalización existente de no ver al suicidio como una consecuencia de la violencia doméstica por ser un acto que no es ejercido por un otro, siempre dueño exclusivo de la violencia. Aceptemos la invitación de seguir construyendo el problema.