viernes, 13 de noviembre de 2009

Al mail lo que es del mail

Cada comunicación tiene, según la materialidad en que se efectivice, cierto nivel de ruido. Hay un mensaje que codifica el emisor para adaptarlo al medio, hay una transmisión de código por ese medio y hay una posterior decodificación del receptor para decifrar al mensaje. La trasmisión digital solo considera la pérdida de información en la misma trasmisión, pero en la trasmisión humana debemos considerar que hay dos trasmisiones (por lo menos) por lo tanto dos codificaciones por lo tanto dos medios donde se genera pérdida de datos (del sentir al pensar el sentir, del pensar al comunicar). Cuanto más complejo el medio podemos pensar que menos pérdida habra en el proceso. Así la comunicación humana directa implica una verbalización, tono de la verbalización, gestualidad, volumen de la voz, movimientos corporales, sensaciones táctiles, trasmisión de gustos y olores. Las cartas a mano tiene cadenas de palabras, tipo de escritura particular del emisor, sensaciones táctiles (rugosidad de la hoja, dobleces realizados por el emisor, etc), olfativas y visuales más alla de las palabras (huellas, manchas, borrados, etc). El mail trasmite cadenas largas de palabras y si nos esforzamos mucho algun tipo de gestualidad ( ), por lo que es muy probable que la pérdida de información sea mucho mayor que en la forma anterior. Para recomponer el mensaje tanto las comunicaciones humanas como las digitales siguen un proceso intrinsecamente basado en la probabilidad. En la digital, por ejemplo la TV, el receptor recibe un pixel vacio, entonces calcula que tipos de pixels lo rodean, la disposicion de éstos y en base a probabilidades "supone" como debía ser el contenido de ese pixel. Por eso la ropa de rayas finas es un problema en la TV porque el decodificador se agarra un pedo de novela y genera mucho RUIDO. En las humanas debemos pensar no solo en lo que se trasmitió sino tambien en el codigo disponible para realizar la codificación (si es suficiente o no), ya que tanto los sentimientos como los pensamientos son extremadamente complejos... seguramente mucho más que todos los codigos que se nos ocurran. Entonces, sin pensar mucho en fórmulas, tambine hacemos cálculos probabilisticos y tambien (y con más razón) "suponemos" que debe ir "cuando dijo que" ("debe decir"...) y además pensar que se omitió, pero de alguna forma se quiere trasmitir (el famoso "leer entre lineas").

DEbido a que esto es inevitable y que todos lo sabemos bien, lo que propongo por mi bien (y si quieren por el de uds), es que tengamos mucho cuidado en los mails que enviamos. Y además tengamos tambien mucho cuidado en la interpretaciones y dejar lugar a que el ruido esté distorisionando el mensaje. Como pienso que esto lo sabemos todos creo que no hay (satreanamente hablando) nada que justifique el envio de mails extremadamente confusos con mensajes contradictorios de uno a otro. Yo soy responsable de lo que interpreto... y soy el total responsable de lo que mando y de lo que de ahi se pueda desprender, porque soy conciente del nivel de ruido que genera el mail y de los rangos de complejidad que es capaz de soportar. Cualquier tipo de justificación al respecto es MALA FE (la mala fe de Sartre, es decir mentirse a si mismo, intentar huir de la responsibilidad que tenemos de nuestras acciones y elecciones).

Les agradezco mails humoristicos, información de reuniones, hasta publicidad electoral!!
Pero los detesto desde el fondo de mi corazón cuando los mails llevan un nivel de información tan determinantes para mi vida y tan complejo a la vez que no puedo apartar mi mente del tratar de dicernir cuanto nivel de claridad y cuanto ruido se produjo en ese mensaje de mierda.

Pero como en realidad eso sucede porque los quiero y por eso la procupación que me genera, les pido que dejen para el mail lo que es del mail y hablemos como seres humanos de verdad lo que nos corresponde hablar... porque... ¿quien sabe si es Javier quien escribió esto?

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