-El hombre es un ser-ahí (dasein). Está arrojado al mundo y devorado por él. No hay un porque para estar acá, solo estamos, sin más esencia que la de ser.
-Mientras no tome conciencia de sí, el hombre es lo que es, ese dasein, un ser-en-sí, sin libertad, funcionando armonicamente con el mundo. Es la respiración sin conciencia de ella.
-Sin embargo, cuando hay conciencia de sí, aparece la libertad (la disnea). Somos un ser-para-si, nos miramos desde fuera y eso nos condena a tener que elegir todo el tiempo segun la mirada que generemos sobre nosotros. Es la disarmonía ya que no hay nada determinado.
-El hombre está condenado a ser libre. Siempre es libre en la medida de su presente. El hombre es lo que hace de él con lo que hicieron de él (no es preciosa esta frase?).
-Tanto esa condena a la libertad como la certeza de la muerte producen angustia.
-No se puede huir de la libertad, aún no elegir es elegir. Pero lo intentamos, al menos para no angustiarnos. La forma en que lo hacemos es determinandonos por alguna temporalidad: Me pasó esto por eso soy así. Yo soy esto y esto es lo que soy (los estudiantes de psicología somos así). Mi destino es este y por eso soy así. Cualquiera de éstas posturas es "mala fé", autoengaño para no sentir angustia.
-La condena a ser libres nos hace pura posibilidad. El hombre es pura posibilidad y como pura posibilidad que és, cada acción que elija la hace por el mundo entero, porque si uno lo hace es posible que lo haga cualquiera. Puedo decir, voy a hacerme el loquito y votar a Lacalle, si igual los demás van a votar al Pepe, esa es un posibilidad que está en todos y en la medida que la realize, se hace elección real y posible para todos los seres humanos de la tierra.
-Cada acción de cada ser humano es posible en mi y por eso soy responsable de ella. Si me identifico con la mas bella de las acciones, igual me debo identificr con la más cruenta y hacerme responsable de ella. Es decir elegir. Si rehuyo esa responsabilidad entramos en la mala fe. Siempre soy responsable, a lo unico que puedo escapar (hasta por ahí) es la angustia.
La idea de este blog es, de alguna forma, la que quieran, dibujar, no la máquina entera, ni los engranajes aislados... sino intentar entrever las lógicas que los mueven.
lunes, 30 de noviembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
Al mail lo que es del mail
Cada comunicación tiene, según la materialidad en que se efectivice, cierto nivel de ruido. Hay un mensaje que codifica el emisor para adaptarlo al medio, hay una transmisión de código por ese medio y hay una posterior decodificación del receptor para decifrar al mensaje. La trasmisión digital solo considera la pérdida de información en la misma trasmisión, pero en la trasmisión humana debemos considerar que hay dos trasmisiones (por lo menos) por lo tanto dos codificaciones por lo tanto dos medios donde se genera pérdida de datos (del sentir al pensar el sentir, del pensar al comunicar). Cuanto más complejo el medio podemos pensar que menos pérdida habra en el proceso. Así la comunicación humana directa implica una verbalización, tono de la verbalización, gestualidad, volumen de la voz, movimientos corporales, sensaciones táctiles, trasmisión de gustos y olores. Las cartas a mano tiene cadenas de palabras, tipo de escritura particular del emisor, sensaciones táctiles (rugosidad de la hoja, dobleces realizados por el emisor, etc), olfativas y visuales más alla de las palabras (huellas, manchas, borrados, etc). El mail trasmite cadenas largas de palabras y si nos esforzamos mucho algun tipo de gestualidad ( ), por lo que es muy probable que la pérdida de información sea mucho mayor que en la forma anterior. Para recomponer el mensaje tanto las comunicaciones humanas como las digitales siguen un proceso intrinsecamente basado en la probabilidad. En la digital, por ejemplo la TV, el receptor recibe un pixel vacio, entonces calcula que tipos de pixels lo rodean, la disposicion de éstos y en base a probabilidades "supone" como debía ser el contenido de ese pixel. Por eso la ropa de rayas finas es un problema en la TV porque el decodificador se agarra un pedo de novela y genera mucho RUIDO. En las humanas debemos pensar no solo en lo que se trasmitió sino tambien en el codigo disponible para realizar la codificación (si es suficiente o no), ya que tanto los sentimientos como los pensamientos son extremadamente complejos... seguramente mucho más que todos los codigos que se nos ocurran. Entonces, sin pensar mucho en fórmulas, tambine hacemos cálculos probabilisticos y tambien (y con más razón) "suponemos" que debe ir "cuando dijo que" ("debe decir"...) y además pensar que se omitió, pero de alguna forma se quiere trasmitir (el famoso "leer entre lineas").
DEbido a que esto es inevitable y que todos lo sabemos bien, lo que propongo por mi bien (y si quieren por el de uds), es que tengamos mucho cuidado en los mails que enviamos. Y además tengamos tambien mucho cuidado en la interpretaciones y dejar lugar a que el ruido esté distorisionando el mensaje. Como pienso que esto lo sabemos todos creo que no hay (satreanamente hablando) nada que justifique el envio de mails extremadamente confusos con mensajes contradictorios de uno a otro. Yo soy responsable de lo que interpreto... y soy el total responsable de lo que mando y de lo que de ahi se pueda desprender, porque soy conciente del nivel de ruido que genera el mail y de los rangos de complejidad que es capaz de soportar. Cualquier tipo de justificación al respecto es MALA FE (la mala fe de Sartre, es decir mentirse a si mismo, intentar huir de la responsibilidad que tenemos de nuestras acciones y elecciones).
Les agradezco mails humoristicos, información de reuniones, hasta publicidad electoral!!
Pero los detesto desde el fondo de mi corazón cuando los mails llevan un nivel de información tan determinantes para mi vida y tan complejo a la vez que no puedo apartar mi mente del tratar de dicernir cuanto nivel de claridad y cuanto ruido se produjo en ese mensaje de mierda.
Pero como en realidad eso sucede porque los quiero y por eso la procupación que me genera, les pido que dejen para el mail lo que es del mail y hablemos como seres humanos de verdad lo que nos corresponde hablar... porque... ¿quien sabe si es Javier quien escribió esto?
DEbido a que esto es inevitable y que todos lo sabemos bien, lo que propongo por mi bien (y si quieren por el de uds), es que tengamos mucho cuidado en los mails que enviamos. Y además tengamos tambien mucho cuidado en la interpretaciones y dejar lugar a que el ruido esté distorisionando el mensaje. Como pienso que esto lo sabemos todos creo que no hay (satreanamente hablando) nada que justifique el envio de mails extremadamente confusos con mensajes contradictorios de uno a otro. Yo soy responsable de lo que interpreto... y soy el total responsable de lo que mando y de lo que de ahi se pueda desprender, porque soy conciente del nivel de ruido que genera el mail y de los rangos de complejidad que es capaz de soportar. Cualquier tipo de justificación al respecto es MALA FE (la mala fe de Sartre, es decir mentirse a si mismo, intentar huir de la responsibilidad que tenemos de nuestras acciones y elecciones).
Les agradezco mails humoristicos, información de reuniones, hasta publicidad electoral!!
Pero los detesto desde el fondo de mi corazón cuando los mails llevan un nivel de información tan determinantes para mi vida y tan complejo a la vez que no puedo apartar mi mente del tratar de dicernir cuanto nivel de claridad y cuanto ruido se produjo en ese mensaje de mierda.
Pero como en realidad eso sucede porque los quiero y por eso la procupación que me genera, les pido que dejen para el mail lo que es del mail y hablemos como seres humanos de verdad lo que nos corresponde hablar... porque... ¿quien sabe si es Javier quien escribió esto?
jueves, 5 de noviembre de 2009
Sobre la libertad
La Muerte
Para poder hablar de las situaciones de violencia de una forma un poco más transparente a mi manera de ver es necesario sacar el tema de la muerte del medio. La muerte no forma parte de ninguna situación, es un efecto, una eventualidad. Todos estamos dispuestos a morir al realizar determinadas acciones o al encontrarnos en determinadas situaciones y es porque no consideramos la muerte como parte de la situación sino como algo que puede pasar y sobre lo que no tenemos dominio. Yo elijo salir a la calle, yo elijo cruzar con roja, yo elijo entrar a “ese” barrio, yo elijo robar ese banco, yo elijo hacer un piquete, pero son todas acciones que pueden terminar en mi muerte, algunas de manera más clara, otras más difícilmente visualizables. Está clarísimo que no todo depende de mí. Pero aún en las situaciones más claramente elegidas por mí, la muerte es una posibilidad hacia donde desemboque la situación. Una posibilidad que no es mía, dentro del sujeto de posibilidades que soy, la muerte no es una de ellas, sí lo es la acción que me lleva a la muerte (por ejemplo la acción del suicidio que no termina necesariamente en la muerte). Cuando me muero no hay salida porque no hay de donde salir. No hay situación de ningún tipo, caput, se acabó. Acá que cada quien crea lo que quiera (reencarnación, paraíso, la nada, etc.).
¿Despolitizado?
Es la postura más política que mi cabeza se puede imaginar. No puedo imaginar argumento más político que decir que aún en las situaciones más jodidas en las que me pueda encontrar siempre hay, en alguna medida, por más pequeña que sea, algo sobre lo que puedo elegir. Que esa elección está condicionada por mi situación no hay ninguna duda, pero la elección está ahí y es lo único bajo lo que puedo generar una salida. Claro, en el caso de la tortura no puedo pretender que me liberen y vuelva a casa como si no hubiera pasado nada. La elección siempre está condicionada, pero está.
La locura. “La elección no es consciente”. Mmm… ¿Qué significa? ¿Qué no es mía? ¿Si no es mía de quién es? ¿Cómo entendemos el inconsciente? El inconsciente produce la realidad bajo la que vivimos, pero eso es así todo el tiempo y todo el tiempo estamos bajo situaciones producidas inconscientemente… ¿eso las invalida? No creo que sea así porque lo producido por el inconsciente es tan nuestro como lo producido conscientemente. Nunca dejamos de ser nosotros. La locura es una opción tan válida como cualquier otra. No sé qué hubiera pasado con Mujica si no se hubiera puesto a hablar con las hormigas, ni con Engler si no hubiera pensado que le escuchaban los pensamientos y por eso su intento de controlarlos. Se lo que pasó, alguno no salió de esa locura, pero Mujica es candidato a presidente y Engler médico neurólogo nominado al nobel de medicina. ¿Podrían haber muerto? Sí, claro. Pero eso no era parte de las posibilidades que tenían, la locura sí. ¿Cómo no va a ser una postura política decirte que siempre tenés en alguna medida (aunque sea muy pequeña) libertad? Y… ¿Cómo mido la mucha o poca libertad? ¿Cuál es mi punto de referencia para la libertad optima? ¡Claro que es una postura política! Lo que no es, es correcta. ¿Desde cuándo seguimos posturas políticamente correctas? Perdón, pero yo vengo re quemado de un taller de dictadura donde me re curtieron a posturas políticamente correctas que lo único que hicieron es invisibilizar casi totalmente todas las situaciones que veíamos. Yo puedo aceptar las reglas del juego y jugar al bueno y al malo, pero ahí no estoy siendo político, estoy alcahueteando para salvar el curso. Entonces mi postura es, yo soy parte de este taller, tengo una postura, hay cosas que pasan por mí y soy responsable de que esas cosas que pasan influyan o no en el taller. No puedo, me niego a pensar en la correctitud o no de lo que digo, prefiero pensar en que diga lo que diga contribuyo a la construcción de algo que quizás no sea lo que se espera la docente que proyectó el curso… pero eso a mí no me preocupa. Al fin y al cabo los efectos se producen después de un encuentro y no antes… ¿no?
Para poder hablar de las situaciones de violencia de una forma un poco más transparente a mi manera de ver es necesario sacar el tema de la muerte del medio. La muerte no forma parte de ninguna situación, es un efecto, una eventualidad. Todos estamos dispuestos a morir al realizar determinadas acciones o al encontrarnos en determinadas situaciones y es porque no consideramos la muerte como parte de la situación sino como algo que puede pasar y sobre lo que no tenemos dominio. Yo elijo salir a la calle, yo elijo cruzar con roja, yo elijo entrar a “ese” barrio, yo elijo robar ese banco, yo elijo hacer un piquete, pero son todas acciones que pueden terminar en mi muerte, algunas de manera más clara, otras más difícilmente visualizables. Está clarísimo que no todo depende de mí. Pero aún en las situaciones más claramente elegidas por mí, la muerte es una posibilidad hacia donde desemboque la situación. Una posibilidad que no es mía, dentro del sujeto de posibilidades que soy, la muerte no es una de ellas, sí lo es la acción que me lleva a la muerte (por ejemplo la acción del suicidio que no termina necesariamente en la muerte). Cuando me muero no hay salida porque no hay de donde salir. No hay situación de ningún tipo, caput, se acabó. Acá que cada quien crea lo que quiera (reencarnación, paraíso, la nada, etc.).
¿Despolitizado?
Es la postura más política que mi cabeza se puede imaginar. No puedo imaginar argumento más político que decir que aún en las situaciones más jodidas en las que me pueda encontrar siempre hay, en alguna medida, por más pequeña que sea, algo sobre lo que puedo elegir. Que esa elección está condicionada por mi situación no hay ninguna duda, pero la elección está ahí y es lo único bajo lo que puedo generar una salida. Claro, en el caso de la tortura no puedo pretender que me liberen y vuelva a casa como si no hubiera pasado nada. La elección siempre está condicionada, pero está.
La locura. “La elección no es consciente”. Mmm… ¿Qué significa? ¿Qué no es mía? ¿Si no es mía de quién es? ¿Cómo entendemos el inconsciente? El inconsciente produce la realidad bajo la que vivimos, pero eso es así todo el tiempo y todo el tiempo estamos bajo situaciones producidas inconscientemente… ¿eso las invalida? No creo que sea así porque lo producido por el inconsciente es tan nuestro como lo producido conscientemente. Nunca dejamos de ser nosotros. La locura es una opción tan válida como cualquier otra. No sé qué hubiera pasado con Mujica si no se hubiera puesto a hablar con las hormigas, ni con Engler si no hubiera pensado que le escuchaban los pensamientos y por eso su intento de controlarlos. Se lo que pasó, alguno no salió de esa locura, pero Mujica es candidato a presidente y Engler médico neurólogo nominado al nobel de medicina. ¿Podrían haber muerto? Sí, claro. Pero eso no era parte de las posibilidades que tenían, la locura sí. ¿Cómo no va a ser una postura política decirte que siempre tenés en alguna medida (aunque sea muy pequeña) libertad? Y… ¿Cómo mido la mucha o poca libertad? ¿Cuál es mi punto de referencia para la libertad optima? ¡Claro que es una postura política! Lo que no es, es correcta. ¿Desde cuándo seguimos posturas políticamente correctas? Perdón, pero yo vengo re quemado de un taller de dictadura donde me re curtieron a posturas políticamente correctas que lo único que hicieron es invisibilizar casi totalmente todas las situaciones que veíamos. Yo puedo aceptar las reglas del juego y jugar al bueno y al malo, pero ahí no estoy siendo político, estoy alcahueteando para salvar el curso. Entonces mi postura es, yo soy parte de este taller, tengo una postura, hay cosas que pasan por mí y soy responsable de que esas cosas que pasan influyan o no en el taller. No puedo, me niego a pensar en la correctitud o no de lo que digo, prefiero pensar en que diga lo que diga contribuyo a la construcción de algo que quizás no sea lo que se espera la docente que proyectó el curso… pero eso a mí no me preocupa. Al fin y al cabo los efectos se producen después de un encuentro y no antes… ¿no?
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